Si las relaciones son de por sí complejas. Si entre hombre y mujeres hace falta Dios y ayuda para que se comprendan, las relaciones interraciales son aún peor.

Mi primera pareja blanca fue un hombre catalán que conocí en mi país. Me había ido de vacaciones, y era un amigo de mi cuñado; y por tanto de la familia. Cómo es que viviendo en Barcelona, voy a conocer a mi pareja en mi país? Pero resulta que fue así. Fue el primer hombre blanco con el que salí. Desde entonces, no he hecho más que confirmar que no son nada sencillas. A los típicos problemas entre hombres y mujeres en el amor, añádidles las diferencias de razas, de costumbres, de idiomas, de culturas, raíces y educación. La visión de la vida es distinta. Y esa diferencia se acrecenta por el origen de cada uno. La educación familial, los valores, los principios de cada uno, son grandes obstáculos que tiene que superar toda pareja mixta.

Mi experiencia me ha demostrado que no existe fórmula exacta. Que hay miles de historias y circunstancias, así como de individuos y maneras de pensar. Pero después de todo lo pasado y vivido, algo me ha quedado claro: Como mujer, considero que tal vez te entiendas siempre mejor con uno de los tuyos. Pero personalmente, siempre preferiré la capacidad de empatía que tienen los blancos. Me explico: Con tu hermano negro, lo fácil es entenderse. No discutir mucho. Te sientes tal vez más apoyada, más acompañada, etc... Pero en lo sexual, son más brutos, más egoístas, más dados a satisfacerse ellos. No importa si tú has llegado o no. Cuando necesitas de ellos, suelen ser bastante faltos de sensibilidad, y no tienen esa capacidad de meterse en los zapatos de los demás. En lo que se refiere a la economía familial, se erigen dueños y señores de la casa, los que traen el pan a casa. Cuando se cruzan con mujeres como yo. Cuando están con mujeres como yo que consideran que no se conforman con ser amas de casa, sino que además, quieren su independencia, es cuando empiezan los problemas. Si quieres trabajar, tener éxito prefesional, ser moderna e independiente, os prometo que no será tan fácil como con una pareja blanca. 

Si tus aspiraciones y ambiciones van más allá de ser madre y educar a tus hijos, cocinar, fregar, planchar y limpiar, vas a ser incomprendida en según qué sitios en el mundo. Y creo yo que menos aún en según qué sitios africanos del mundo. Pero aparte del relativo machismo inherente a los varones negros, nada que sea imposible si te lo propones. Eso no quiere decir que no encontrarás esas diferencias en varones blancos. Como dije antes, depende del sitio en el mundo en el que te encuentres. Pero suelen ser más dispuestos a ayudarte en tu desarrollo personal y en tu crecimiento laboral. En lo de la economía doméstica, siempre están más dispuestos a colaborar en el reparto de las tareas. No rechistan mucho si hay que cocinar, limpiar o hacer la compra. Es difícil entenderse con ellos, pero una vez que has encontrado el terreno de entendimiento, son las mejores parejas. Se implican, son fieles, honestos y trabajadores. En todo. O se dejarán la piel intentándolo.

Una vez que habéis pasado la fase del enamoramiento y soís una pareja que mira hacia el futuro juntos, viene el tema de las familias de cada uno... Como si no fuera suficiente con la nuestra propia. Puede darse mil situaciones: que te rechazen de plano, sin darte la oportunidad de conocerlos, y tú a ellos. Mala suerte. Por mi parte, tuve la gran suerte de tener unos suegros sensatos y mayores. Si no hubiese sido por ellos, no sé qué habría pasado ni sido de mí. Me facilitaron bastante algunas cosas. Aún así, no fue suficiente. Hoy en día soy divorciada. Y mi ex familia política no tiene absolutamente nada que ver. El éxito o fracaso de una relación o matrimonio depende de ambos. Si los dos no ponen de su parte, no funciona. Pero en ninguna parte. Yo no aporté nada en algunas cosas importantes para nuestra unión. Él no se preocupó por otras igual de importantes para ambos. Y hoy en día estamos divorciados.

El amor no es suficiente. Ni entre blancos, ni entre negros. Y existe porque primero nace, y luego se contruye y se trabaja en él para mantenerlo. El amor se construye todos los días. Por eso envidiamos esas parejas que se conocieron y enamoraron jovenes y pasaron toda su vida juntos. Algunos pasan toda su vida juntos. Y nos preguntamos cómo lo han hecho. Cómo lo hacen. Si no discuten, si alguna vez no se soportan, si alguna vez pierden la confianza o la fe el uno en el otro; y cuando pasa eso, cómo reaccionan, cómo lo llevan, cómo lo hacen para llegar a comprenderse y terminar más enamorados que antes el uno del otro. Allí ya no importa la raza. Ni el color, ni el origen, ni la fe ni los principios de cada uno; sino su enorme deseo de estar con "esa" persona, y construir juntos el futuro todos los días. Sencillamente porque darías todo por verla sonreír, porque sea feliz.

Cuando sales de una relación, haces una análisis profundo de tu persona y de la situación. Como todo en esta vida, depende de cómo seas de fuerte. Sales antes o después, según lo que te hayan marcado. No existe ninguna regla exacta. Yo decidí centrarme en mi crecimiento profesional. Quiero progresar laboralmente. Y dejar un poco tranquilo mi corazón. Que se tome un tiempo sabático mientras me enfoco en desarrollar otros aspectos de mi personalidad. Por ejemplo conocer mi yo como mujer madura. Que ya no cree en los príncipes. Ya sean azules o no. Que sabe que el amor, además de darse, se tiene que cuidar. Regar. Mantener. Como cuando cuidas de una planta o una flor. Y que espera curiosa, descubrir quién es el próximo compañero de viaje en mi senda del amor. Mientras tanto miro confiada hacia el futuro. No sé qué me depara en temas de corazón, pero estoy dispuesta a descubrirlo. No sé si me volveré a casar, tendré hijos o me quedaré sola para los restos. Pero estoy deseando averiguarlo. Ahora, trabajo y busco trabajo. Me muevo, escribo, busco y traduzco. Algún día, mi momento llegará. Y será algo tan bueno que la espera, cada segundo de esa espera, habrá merecido la pena.

Mis saldonautas, esta nueva sección me hace mucha ilusión. Espero que os guste, que disfrutéis leyendo. Y también espero algunos comentarios. Necesito vuestras críticas para mejorar como escritora. Gracias por leerme. Gracias por tomaros un tiempo para adentraros en mi mundo. Os quiere, Marlo.


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